Marzo 2021 (poca imaginación para los títulos ya)

Marzo está llegando a su fin y ya es hora de actualizar un poco a aquellos de ustedes que aún estén interesados en enterarse de nuestros avances, o la falta de los mismos.

Enero

Vamos a comenzar donde los dejé la última vez, en Enero más o menos. Enero es digamos EL mes de vacaciones tanto para productores como para docentes. Para productores porque el clima no es muy apto para siembra debido a las altas temperaturas y las bajas precipitaciones y lo poco que tenía para cosechar es de cosecha diaria digamos, como tomates, zapallitos y zuchinis que se va haciendo de a poco. Y para docentes porque las escuelas están cerradas y no hay nada para planificar hasta Febrero. Así que no mucho para reportar más que que tuve que regar un montón, los malcrié muchísimo a nuestros tomates, los cuales consumimos en grandes cantidades diarias. Dadas estas variables aproveché para tomarme muchas tardes libres (porque igual siempre hay bastante para hacer) para ir con los chicos a la cantera local. Esta cantera es una suerte de piscina natural comunal de aguas cristalinas y de temperatura perfecta y nos juntábamos ahí entre varios amigos con sus hijos. Los chicos se llevan todos muy bien y se bañaban hasta quedar como pasas de uva y los grandes charlábamos. Un placer la verdad. Era como tener una especie de colonia de vacaciones.

Febrero

Luego zarpamos hacia el este a pasar dos semanas junto al mar. Esta vez intentamos un nuevo destino: Punta del Diablo en Rocha. Me encantó el lugar. Es chico, nada pretensioso, poca gente, las calles son de tierra o arena y tienen un par de lugares con comida vegana, uno de ellos muy bueno. Además, al igual que el resto de la costa Uruguaya, las playas son muy lindas. No tuvimos mucha suerte con el clima, pero los chicos tenían su tablas y recibieron trajes para su cumpleaños así que pasaron muchas horas en el agua de todas formas. Yo también recibí mi dosis anual de arena, sol y mar así que feliz. También jugamos mucho a las cartas y vimos pelis viejas. Si bien a veces me asustaba el prospecto de otra tarde lluviosa más, al final estuvo re bueno porque pasamos mucho tiempo con los chicos y relajamos de verdad ya que ni yo ni Magnus podíamos irnos a ninguna parte porque no había ningún lugar a donde ir ni nada que tuviésemos que hacer. Pocas fotos lamentablemente. Mi cámara falló y el teléfono lo cuido y no lo llevaba a la playa.

Volvimos a casa a mediados de febrero y había llovido bastante y de golpe luego de una larga sequía así que el lugar estaba tomado por pastos y hasta parecía abandonado. Nos llevó varios días acomodar las cosas y poner todo más o menos lindo. El invernadero parecía una jungla y me llevó un día entero podar las plantas de tomate viejas para que les llegue luz a las nuevas que estaban todas pálidas y raquíticas. Pensarán que un día no es nada pero el invernadero es de tan solo 10 x 3,5 metros.

Papas

Después de tener todo más o menos presentable tuve que apurarme a poner las papas en la tierra. Este año intentaré con una nueva variedad además de la papa rosada “Chieftain”. Las Chieftain son importadas de Canada y por lo que me cuentan son de laboratorio donde las cultivan desde un meristema y por lo tanto están certificadas como libres de virus, hongos, bacterias y demás pestes. El tema es que la bolsa de 25 kilos cuesta USD 50 y no me divierte mucho comprar todos los años. Pasa que supuestamente solo podés guardar papa de tu cosecha para replantar una sola vez ya que si lo seguís haciendo baja mucho el rendimiento. Bueno, habría que probarlo pero con lo que me cuesta que crezca cualquier cosa, la verdad que no tengo ganas de poner eso a prueba aún. Sí en el futuro ya que me parece absurdo comprar papas importadas de Canada a Sudamerica… Pero esta temporada pruebo plantar una variedad local que se puede plantar una y otra vez. Vamos a ver cómo me va.

Todo lo demás

Por otra parte hemos comenzado a cosechar deliciosos boñatos zanahoria y Arapey, sigue creciendo y floreciendo la segunda tanda de plantas de tomate así que en cuanto no llueva ni sople demasiado pondremos el nylon para estar preparados para las nuevas temperaturas. Siguen los zapallitos y zucchinis, tal es así que hasta las gallinas se han aburrido de comer, y ahora empiezan a asomar las calabazas tan temidas por Magnus. El maní viene bien pero lo voy a esperar un tiempo debido a la seca que hubo. El maíz gigante y yo sigo sin embocarle cosechándolos ya sea muy pronto o demasiado tarde… Los almácigos de cebolla vienen bárbaro con casi 100% de germinación de semillas propias (me creo mil) y todavía tenemos un montón de ajo y cebolla guardada. Sigo intentando con las zanahorias y esta vez planté un poco de pastinaca también. Quizás logre esta vez tener zanahorias decentes.

Intercambio de semillas

Hace unas semanas estuve en un intercambio de semillas en un mercado de la tierra en Valdense y fue genial volver a experimentar el frenesí de los entusiastas cuando aparecen los frascos y potes de semillas. Conocí gente nueva, linda y logré regalar unas cuantas semillitas. Definitivamente intentaré organizar otro encuentro como el que organizamos con Caliu en el 2019. Es un tema demasiado importante como para no hacerlo y ahora que tengo un poco más de experiencia sé qué cosas puedo hacer diferentes para que el evento salga mejor aún. Para que las semillas que se intercambian sí lleguen a la tierra y perduren en el tiempo. Es demasiado importante y me temo que las vamos a necesitar.

Reflexiones

Estuve pensando. Creo que estamos medio locos. El otro día le dije a Magnus: “Te das cuenta de que hacemos todo nosotros? Preparación del suelo, recolección y guardado de semillas, plantines, trasplante, cuidado artesanal de remoción manual de insectos problemáticos, aplicación individual planta por planta de agua de vidrio casera y algún que otro fertilizante foliar, buscamos y/o hacemos nuestro propio abono, cosechamos y almacenamos todo. Todo solos. Vos construyendo la casa de cero y con todo a medida, la ducha de barro toda esculpida a mano… Tremendo. Pensar que hace 5 años no teníamos ni idea ni de construcción ni de como cultivar nada. Hasta un invernadero me construiste. Nunca pensé que iba a tener un invernadero!” Lleva mucho, mucho tiempo todo. Cultivar, construir, la familia, los perros, los gatos, las gallinas, la casa. Cuando lo veo así me sorprende la cantidad de cosas que logramos hacer.

Lo bueno de todo esto es que quizás, quizás consiga mi swimming pond algún día. Quien sabe, aparentemente todo es posible no?

Las fotos se las debo. Están en el posteo en Inglés.

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